En enero las plantamos en vasitos, en febrero Alejandro, nuestro conserje, nos las trasplantó al huerto y ahora, después de tantos meses, algunas de nuestras plantas han dado sus frutos, concretamente las habas. Cada niño y niña se pudo llevar un haba a casa. Disfrutamos mucho cogiéndolas.
Dentro de muy poquito bajaremos de nuevo a ver cómo van las habichuelas y los garbanzos.



